4.8
- Carrer de Roís de Corella, 23, 46780 Oliva, Valencia
- "Acudí a esta clínica el 21 de marzo de 2023 para una limpieza y una revisión, siéndome detectadas varias caries, una de ellas profunda que necesitaba un tratamiento de endodoncia. El 30 de marzo me realizan la intervención y tras unos días con molestias en la zona, el dolor empezó a intensificarse tanto, que no me permitía hacer vida normal ni descansar por las noches. Para mayor desgracia, en la clínica n o pudieron darme cita hasta el 11 de abril, porque estaba cerrada debido a los días festivos de Semana Santa. En esta segunda cita le comento a la doctora los síntomas y el terrible dolor que he padecido durante estos 13 larguísimos días con sus correspondientes noches. Me volvió a abrir la muela que estaba cubierta con un empaste provisional y procedió a limpiar los conductos y a desinfectar. Tras esta nueva intervención, me recetaron un calmante más fuerte, por si el dolor persistía y me citaron al día siguiente para completar la endodoncia o para extraer la muela, cosa que ansiaba, si con ello desaparecía el tormento. Ya en casa, tras el efecto anestésico, el dolor aumentó todavía más y pasó de ser rabioso a ser absolutamente insoportable. Al día siguiente, agotado y desesperado tras tantos días de dolor incesante, pido cita de urgencia en otra clínica para tener una segunda valoración, dado que mi evolución no era la normal. Me vieron al momento y tras examinarme, me dijeron que no era posible realizar ninguna intervención odontológica, porque tenía una infección muy extendida, con un absceso dental que ocupaba buena parte del maxilar inferior izquierdo, según pude ver yo mismo en la radiografía. Me citaron para una semana después y me prescribieron un tratamiento antibiótico de una semana de duración. Transcurridos otros 4 días sin apenas dormir y padeciendo ese dolor permanentemente, éste comenzó a remitir poco a poco por la acción del antibiótico. El 19 de abril, con una notable mejoría, me descubren la muela quitando el empaste provisional y lo primero que les causa sorpresa es que por los canales radiculares borboteaba sangre, por lo que se sospecha, según palabras del endodoncista, que en la primera intervención no hubo un cálculo correcto de la longitud de los conductos, quedando demasiado larga. En esta nueva clínica me hacen una reendodoncia, esta vez con éxito, comprobando mediante radiografía que la longitud y el sellado apical había sido correcto, cosa que no se hizo la primera vez. Por fin, el dolor ha remitido por completo. Como conclusión debo mostrar mi rotundo malestar por el tratamiento recibido en esta clínica, en la que inexplicablemente pasó desapercibida una infección post-endodoncia, que fue agravándose con el transcurso de los días, al no ser tratada ni diagnosticada a tiempo, a pesar de que tenía todas las manifestaciones propias de una infección. Se me realizó una segunda intervención con la infección activa y me mandaron a casa únicamente con tratamiento analgésico. Tras el efecto de la anestesia el dolor se intensificó todavía más y la infección seguía extendiéndose. Hay clara sospecha de que la endodoncia no se me hizo correctamente, teniendo como prueba el abundante sangrado que emanaba del interior de la muela. El dolor agudo, las noches sin dormir y ser consciente de cada segundo del día, me llevó a estados de desesperación y a poner al límite mi resistencia física y mental. Todo el sufrimiento que he padecido podría haberse evitado."